lunes, 9 de abril de 2012

Tiempo

Hola, querida gentusilla. El blog está abandonado, lo sé, ya no escribo, también lo sé. Pero entre que no tengo tiempo, y el poco que tengo lo paso quejándome de el poco tiempo que tengo, no he tenido tiempo de actualizar. Por eso hoy no voy a escribir, literalmente, sobre un tema, sino que os voy a dejar un fragmento de "El tiempo entre costuras" del que ya hablaré más adelante. El fragmento se sitúa unos meses antes de la Guerra Civil Española, pero cuando lo leí, me dio la impresión de ser una conversación que podría haberse dado hoy mismo, o ayer, incluso. Y es que, aunque no nos demos cuenta, hay guerras que son intemporales.


"El mundo ha cambiado mucho, Dolores, ¿no lo ves tú? Los obreros ya no se conforman con ir a la verbena de San Cayetano y a los toros de Carabanchel como canta la zarzuela. Ahora cambian la burra por la bicicleta, se afilian a un sindicato y, a la primera que se les retuerce el colmillo, amenazan al patrón con meterle un tiro entre las cejas. Probablemente no les falte razón, que llevar una vida llena de carencias y trabajar de sol a sol desde que le salen a uno los dientes no es del gusto de nadie. Pero aquí hace falta mucho más que eso: con levantar el puño, odiar al que tienen por encima y cantar La Internacional van a arreglar poco; a ritmo de himnos no se cambia un país. Razones para rebelarse, desde luego, tienen de sobra, que aquí hay hambre de siglos y mucha injusticia también, pero eso no se arregla mordiendo la mano de quien te da de comer. Para eso, para modernizar este país, necesitaríamos emprendedores valientes y trabajadores cualificados, una educación en condiciones, y gobiernos serios que duraran en su puesto lo suficiente. Pero aquí todo es un desastre, cada uno va a lo suyo y nadie se ocupa de trabajar en serio para acabar con tanta sinrazón. Los políticos, de un lado y del otro, se pasan el día perdidos en sus diatribas y sus filigranas oratorias en el Parlamento. El rey bien está donde está; mucho antes tendría que haberse marchado. Los socialistas, los anarquistas y los comunistas pelean por los suyos como tiene que ser, pero deberían hacerlo con sensatez y orden, sin rencores ni ánimos desatados. Los pudientes y los monárquicos, entretanto, van escapando acobardados al extranjero. Y entre unos y otros, al final vamos a conseguir que cualquier día se acaben levantando los militares, nos monten un estado cuartelero, y entonces sí que lo vamos a lamentar. O nos metemos en una guerra civil, nos liamos a tiros unos contra otros, y terminamos matándonos entre hermanos."

"El tiempo entre costuras", María Dueñas.



lunes, 5 de marzo de 2012

Me cago en la leche, Merche

Hola, querida gentusilla. Se nota, se siente, el tesoro da la fragata española Nuestra Señora de las Mercedes está presente. Dicen que más vale tarde que nunca, y eso los españoles nos lo tomamos realmente en serio, o eso parece. Después de casi doscientos años, vuelve a casa por Navidad el tesoro de una fragata española que naufragó en la batalla del cabo de Santa María (predecesora de la de Trafalgar) de una manera un poco bochornosa, a mi parecer. El tema es que en una empresa americana (Odyssey) que se dedica a buscar tesoros (en América hay de todo, ya lo sabéis) estaba dando un paseíto por las profundidades del Atlántico y se topó con los restos de un barco, hasta arriba de monedas de oro y plata, y dijeron: “pa’mí”, como hubiese hecho todo buen hijo de vecina. La mala pata es que se enteró el gobierno español de que el barquito del que habían sacado toda la chatarra era de nuestra patria querida y dijeron que el tesoro tenía que volver a casa, que lo habíamos echado mucho de menos y que aquí se le trataría como se merece. Que esto me recuerda a mí cuando tu hermano dejaba un juguete por ahí, lo olvidaba y cuando lo cogías tú para jugar, él llegaba y te lo quitaba de las manos, porque lo había estado buscando y no lo encontraba. Total, que hubo juicios y esas cosas que se hacen cuando dos países se pelean por tesoros, y ganamos (sí, me confirman que los abogados iban dopados). Así que otra vez a hacer la mudanza de las casi 600.000 monedas. Y todo esto me plantea una duda, ¿quién tiene el derecho ético de llevarse el tesoro? ¿El que ha invertido un dineral en investigar, buscar, extraer y conservar el tesoro? ¿O el que en un principio era su dueño y señor? En mi humilde opinión, del dueño del chiquillo. Es cierto que la empresa norteamericana invirtió dinero, tiempo y esfuerzo en buscar el tesoro, pero eso hace que los países con menos recursos se empobrezcan con el tiempo, carezcan de posibilidades y pierdan todo su patrimonio, aunque lo hubiesen dado por perdido, o ni siquiera supiesen que existía, que me parece que es el caso. Aunque no lo parezca, este tesoro, en buenas manos, puede ser un gran reclamo turístico y artístico, puesto que es el mayor tesoro submarino de la historia, oiga usted, que se dice pronto, ni el Titanic. Esperemos que en el futuro, se sepa dar el mantenimiento y la relevancia que le corresponden a semejante tesoro por el que casi entramos en guerra con Estados Unidos, que tal y como está la cosa, es de lo más desaconsejable. Es más, por tener buenas relaciones con Obama yo le daba el tesoro de La Mercedes, la Giralda, y hasta la Alhambra si hace falta. Y digo yo, que si el tesorillo este está valorado en 370 millones de euros (tela marinera, nunca mejor dicho), hablamos con Obama y lo mismo hasta salimos de la crisis gracias a otros.



viernes, 24 de febrero de 2012

Billete de ida y vuelta

Hola, querida gentusilla. Hoy vengo a dejaros algo y a salir por patas. Este es un fragmento de un libro (El último tren a Zurich, de César Vidal) que me estoy leyendo ahora mismo, bueno, ahora no, porque estoy escribiendo esto, pero se me ha entendido, ¿no? Pues ale, disfrutadlo la mitad de lo que lo he disfrutado yo.


"La libertad no es gratis. Tiene un precio, que incluye la vigilancia y el valor para enfrentarse con aquellos que desean destruirla. Ese es un enfrentamiento en el que la gente honrada tiene que vencer, o Dios sabe lo que nos deparará el futuro."



(Sí, la portada es realmente fea, pero no tengo yo la culpa)

martes, 14 de febrero de 2012

¡Qué figuras! I - Pitágoras

¿Qué pensáis que pueden tener en común Adolfito Hitler y Pitágoras? A voz de pronto puede parecer que poco o nada. Pues bien, ambos compartían un profundo odio hacia las judías: Adolfito hacia las personas, y Pitágoras hacia las que se comen (si no encuentras la diferencia, tienes un grave problema de canibalismo). El famoso filósofo y matemático creó allá por el siglo VI a.C. una hermandad, que ahora llamaríamos secta, de carácter filosófico y religioso. Uno de los “requisitos” para entrar en esta academia era la de no comer judías, pues Pitágoras les profesaba un odio terrible, y las excluyó de la dieta de sus discípulos, cual perro del hortelano. La academia logró un gran reconocimiento y prestigio, aunque también adquirió fama de sosa, aburrida, austera y sosegada. Los crotones, que son de Crota, que era donde estaba la academia, decidieron al cabo del tiempo que Pitágoras era caca y que no querían gente aburrida en la ciudad porque ellos eran muy alegres y fiesteros (¿tendrían antepasados españoles?), así que se abalanzaron sobre los que allí vivían dispuestos a cortar cuellos. Algunos escaparon, como el maestro, que hizo, lo que ahora se llama, un Schettino, y cuando vio caer a toda esa gente furiosa, seguramente armados con antorchas y rastrillos del jardín, debió de pensar: “Tonto el último”. Y allá que salió el octogenario varón en camisón a dar un paseo por los montes del sur de Italia bajo una encantadora noche de luna llena. Pero hubo algo que no había imaginado: su camino lo cortaba un cultivo de judías. ¡Bendita ironía del destino! Cualquiera se hubiera tragado el orgullo y se hubiese metido entre las matas más rápido que decir amén, pero el filósofo debía ser realmente cabezón y testarudo para quedarse allí plantado y dejarse coger por sus convecinos, que acabaron con una de las mentes más maravillosas que ha dado Grecia, tierra de filósofos.


domingo, 12 de febrero de 2012

Whitney the Pooh

Hola, querida gentusilla. Hoy me trae un asunto un poco triste. Como diría Arias Navarro, así con carita de pena y voz quebrada: “Españoles, Witney Houston (pausa dramática) ha muerto”. La diva conocida principal y únicamente por ser la coprotagonista, junto a Kevin Costner, de “El guardaespaldas” falleció esta madrugada, posiblemente hasta arriba de droga, en un hotel de Beverly Hills. Que ya me imagino yo ahí a todos los redactores de periódicos y revistas esta mañana entrando en el archivo general (un sitio en plan cueva, con murciélago y bichos feos), cogiendo una carpeta que pone “Whitney Houston” con letras como del siglo pasado, soplando para quitarle el polvo y leyendo su biografía: “Cantó en “El guardaespaldas”, se casó, tuvo una hija, se drogó, se peleó con su marido, se siguió drogando, su hija comenzó a drogarse, se rehabilitó y se murió”. La verdad es que esta tipa tenía todo consigo para cargar a sus espaldas con el título de “DIVA” porque tenía todo lo que se necesita para ser un gran icono en Hollywood: una voz prodigiosa, y más tragedias que pestañas. Creo que si esta mujer no se hubiera muerto, nadie se hubiese acordado de ella. Puedo parecer cruel pero es verdad, muchos actores, cantantes, directores, etc, tuvieron su momentazo de gloria y luego cayeron en el cajón del olvido. Algunos de ellos se empezaron a drogar, como aquí la diva, y otros siguieron con su carrera musical, sacando discos y discos que sonaban igual, o películas que se proyectaban en festivales alternativos de barrios conflictivos de grandes ciudades. En fin, con toda esta perorata vengo a deciros que tempus fugit amigos míos, y la fama fugit más rápido aún.



miércoles, 8 de febrero de 2012

Apocalirsi nau

Hola, querida gentusilla. Hoy quiero hablaros sobre el fin del mundo. No sobran las predicciones que auguran el fin del Gran Azul para el período comprendido entre este año y el 2016. Unos se basan en ridículas predicciones de una civilización que desapareció hace mucho tiempo, así que mucho no debían saber para no ver su propio fin. Otros temen a una piedrecita de nada que puede hacer diana en la Tierra. Hay quienes hablan de que ET, Wall-E, R2D2 y demás bichitos monos vendrán a invadirnos, desde una galaxia muy muy lejana. Y por último otros se acogen a una Tercera Guerra Mundial, nuclear, de la que no se salvarán ni las cucarachas. Pues oigan, yo creo que la causa está mucho más cerca de lo que toda esta gente dice. Durante 2011 hemos vivido un gran número de revueltas en casi todos los países del mundo: España, Francia, Inglaterra, Egipto, Libia, Chile, Jordania, Túnez, Grecia, Yemen, y un largo etcétera. Por desgracia, los medios de comunicación no se hacen eco de estas revueltas, sino que solamente las mencionan brevemente, quitándole importancia. Esto es lo que hace que las revueltas no se reproduzcan por más países, y den los frutos que se esperan de ellas. Seguro que no sabéis que en muchos países están al borde de Guerras Civiles, como Corea del Norte, Egipto y algunos países de Asia que viven en regímenes dictatoriales que ríete tú de Paquito. El día que se produzca algún altercado más sonoro de lo habitual, el mundo entero se alzará y, sin duda, se producirá una guerra de clases, entre el pueblo de a pie y los políticos, banqueros, opresores todos. Venga, ya podéis llamarme extremista, pero tenemos que provocar esa guerra. Provocar un cambio que nos saque de esta crisis política, cultural, social y económica, porque ya está visto que ninguno de estos ineptos está capacitado para hacerlo. Así que, parafraseando a un tipo muy cachondo que vivió hace dos mil y pico años, te digo: “Levántate y anda”, que aún nos queda mucho camino por hacer, y, creedme, nadie lo va a hacer por nosotros.


sábado, 4 de febrero de 2012

Los cyborgs y otras criaturas mitológicas

Hola, querida gentusilla. Lejos quedaba el cuerpo chatarrero del pirata John Silver de “El planeta del tesoro” hace una década, y ahora, es casi una realidad. Después de ver el documental “El mal del cerebro” se hacen posibles casos como el brazo robótico de Anakin Skywalker, y son una oportunidad para gente con Párkinson y otras enfermedades del cerebro. Gracias a los avances científicos, ahora es posible insertar una especie de electrodos (perdonad mi imprecisión) en una parte concreta del cerebro (perdón de nuevo) y así activar funciones que el cuerpo ha perdido debido a enfermedades degenerativas. Esto no quiere decir que se curen las enfermedades, pero sí se reducen en gran parte los efectos negativos, como la parálisis. Pero aún se puede ir más allá y hacer que el ser humano recupere sentidos que ha perdido, como por ejemplo que alguien ciego vuelva a ver, o que aquel que ve en blanco y negro distinga los colores. Esto se consigue con  un aparatito que se pone en la lengua, todo ello conectado al cerebro, que hace que la persona perciba lo que hay delante de sus narices. Puede parecer todo una tomadura de pelo, pero juro por mi padre calvo que no lo es. La ciencia avanza, da esperanzas de tener una vida mejor a gente que ha sido “agraciada” con una enfermedad que hace que tu cuerpo tiemble hasta el punto de no poder coger un vaso de agua, o con una enfermedad que te hace parecer una estatua. Y esto me lleva a otra noticia que golpea las portadas de los periódicos, no tanto como debería: el poco apoyo por parte del actual gobierno a la ciencia y su progreso. Me gustaría pensar que esto no es debido a que el partido que nos gobierna como soberano y señor sea de derechas, pero todo me induce a pensar que esa es la causa, o que ante la terrible crisis que azota este país aquí don Marianito ha decidido agrupar ministerios y retirar su apoyo a algo tan importante como la ciencia, la investigación, el progreso. Lamentable, triste, patético, horroroso, retrógrado, y me quedo sin adjetivos para definir este hecho. En fin, me quedo con la buena noticia de que, a pesar del poco apoyo que tienen, los científicos del mundo hacen progresos como estos, que hacen mucha falta. Y si les hace falta algún cerebro para investigar sobre los zombies, yo tengo un par de propuestas de unos cuantos colaboradores de televisión que no serían una gran pérdida para la humanidad en su conjunto.


(Os dejo la página donde está el documental mencionado)